Cordones  Hay 4 productos.

Parece un accesorio común y sin importancia, pero la elección de unos buenos cordones, puede prevenir que suframos lesiones y fomentar la pisada correcta en cada zancada.

La motivación es una de las claves principales que los usuarios aplican para salir a correr, siempre con un objetivo, mantenerse en forma, bajar tiempo, bajar de peso, etc. Gracias a la motivación, cada vez son más los corredores que se preocupan de llevar el equipamiento adecuado, para correr de forma segura y cómoda.

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¿Sabes que hay diferentes formas de atarse los cordones?

Elegir un buen calzado y adaptarlo correctamente a nuestro cuerpo, es tan sencillo como utilizar la técnica adecuada para atarse los cordones. Si las rozaduras aparecen en los lados, hay que saltarse el zig-zag en la parte inferior de la zapatilla y si están en el empeine, hay que evitarlo en la parte inferior.

Durante el tiempo que dure la carrera o entrenamiento, podemos atarnos previamente los cordones de mil formas para asegurar la comodidad y ajuste de tus pies. Tener las zapatillas adecuadas para practicar deporte es muy importante, pero atarte los cordones dependiendo de tus pies, imprescindible.

Si tus zapatillas de running te empiezan a molestar, puede que no sea problema de la zapatilla, ni que necesites una plantilla o que el problema sea que dejaste los cordones atados por defecto.

  • Si el talón se desliza. Empieza desde abajo atando tus zapatillas haciendo un patrón básico en zig-zag hasta arriba, llegando a la parte superior del tobillo. Coloca los extremos de los cordones por debajo del ojal inferior. Los cordones deben terminar del segundo al último ojal de la parte superior; se deslizan los cordones entre los ojales y se procede a la lazada.
  • Dolor de dedos: Volvemos a empezar desde abajo, pero esta vez hay que medir los cordones de manera que uno sea 12 cm más largo que el otro. Hay que dejar el lado más corto del cordón del lado del dedo que duele más. Hacemos zig-zag con el extremo del cordón largo. Cruzamos en diagonal el cordón más corto hasta el ojal superior contrario. Termina de atar introduciendo el cordón bajo el ojal. Si terminas con los dos cordones en el mismo lado, solo saca del último ojal el zigzag.
  • Antepié amplio.  Empezando desde abajo y sin cruzar los cordones, hay que introducir el cordón en el siguiente ojal por debajo. Para terminar de atar la zapatilla, hay que hacer un zig-zag normal.
  • Pies anchos. Afloja el zapato para darle a tu pie mayor espacio y movilidad. Empezamos desde abajo, pasando el cordón de un ojal al de enfrente. Empezamos el zig-zag por debajo y lo continuamos por arriba dejando una fila de ojales de por medio entre cruces.
  • Pie estrecho.  Aprieta tus cordones para sujetar bien el pie. Empezamos por abajo, pasando el cordón de un ojal al de enfrente. Introducimos el cordón al siguiente ojal por debajo sin cruzarlo. Continuamos con un zigzag normal hasta arriba
  • Pie estrecho con antepié ancho. Hay que usar dos cordones, atar la parte superior del zapato con un cordón y la parte inferior con el otro. La parte superior tiene que ser más ajustada que la parte inferior.
  • Muy ajustadas.  Empezamos desde abajo con un zigzag normal. Dejamos libre el área dónde el pie se siente más ajustado. Pasando el cordón al siguiente ojal pero sin cruzarlo. Continuamos el zigzag hasta arriba
  • Empeine alto.  Comenzamos desde abajo pasando el cordón de un ojal al de enfrente. Atamos los cordones en un zig-zag normal, pero al llegar al empeine, pasamos los cordones al siguiente ojal sin cruzarlo. Terminamos el lazado con un zig-zag normal.
  • Puente Alto.  Comenzamos con los cordones normales en zigzag o cruz, pero en el empeine, pasamos los cordones al siguiente ojal pero sin cruzarlo. Terminar con la técnica cruzada en la parte superior.